CAMBIÓ EL PAISAJE

La última vez que estuve en la Puerta del Sol, el paisaje había cambiado.
Ya no había una gigantesca estructura ahaimada donde realmente me sentí en el Pais de Wendolin.
Y realmente me llevo a la tierra de las haimas, donde todas las miradas son penetrantes.
Donde te pillan, no te escapas.
No controlas tanta mirada verdadera ni eres capaz de gestionar tantos sentimientos descontroladamente encontrados.

La gran haima había desaparecido.
En su lugar parecian haber crecido champiñones fosforitos de tanto comer oro.
Entonces me vienen recuerdos "¿Entonces, deberíamos haber dejado la haima?